Desde la caída de Megaupload, los encargados y/o directivos de los principales sitios de alojamiento e intercambio de archivos se han metido una especie de miedo inducido que les ha llevado a limitar los servicios ofrecidos, bloquear los usuarios de Estados Unidos y en muchos casos hasta cerrar.
El caso más reciente es la empresa de origen alemán Rapidshare. Ahora, cuando intentas descargar un archivo desde el popular sitio de alojamiento de archivos, notarás que la velocidad de transferencia se ha reducido significativamente en comparación con las velocidades de descarga experimentadas en fechas anteriores.










